Colectivo AFAEMO. Bailar la máquina.

VISITA A LA EXPOSICIÓN

La sesión inició dando la bienvenida al grupo en la entrada del edificio de Condeduque. Participaron 15 usuarios, acompañados por una psicóloga y una arteterapeuta del centro. 

 

En la presentación se dio espacio para el humor, ya que uno de los participantes respondió a la pregunta de cómo había llegado: “En metro”. También hablamos del espacio, y surgieron vínculos inesperados, a través de recuerdos como “mi hermana me contó que nuestro padre hizo aquí la mili”. Algunas personas se mostraron sorprendidas al conocer la historia del edificio.

 

En la sala de exposición, se realizó primero una deriva en sala, en la que el grupo se dispersó y cada uno exploró de manera autónoma las obras. Pasados unos minutos, nos centramos en los vídeos 88 años después y How to start a movement.

 

TALLER DE ARTETERAPIA

Partimos de una exploración por el espacio, en la que algunos usuarios se atrevieron a tocar las columnas y paredes de la sala. Hubo personas que no quisieron participar y se decidió respetar su espacio. A continuación, propusimos una actividad de movimiento corporal gradual planteada desde el juego del espejo. En esta ocasión todos participaron, la tensión se fue rompiendo y se escucharon muchas risas, se pudo notar cómo poco a poco los participantes se deshinibían. Las parejas se fueron convirtiendo en grupos más grandes hasta formar un único conjunto, pasando a realizar el juego de la máquina e incluyendo al movimiento sonidos como palmadas.

 

En el momento de creación plástica, en el centro del espacio habíamos dispuesto dos franjas de papel continuo pegadas en el suelo, donde les indicamos que podían crear con libertad, sugiriendo dejar su huella. Uno de los participantes se atrevió a descalzarse, embadurnándose pies y manos con pintura, y caminar sobre el papel. Muchos dibujaron la silueta de sus pies o sus manos, o dibujaron corazones. Fueron dando por finalizada la creación a distintos tiempos, observando lo que hacía el resto de los compañeros.

 

Para finalizar, se hizo un compartir general en grupo en el que los participantes que así lo quisieron compartieron su experiencia tanto en la visita del taller como en la creación artística. Varios participantes aseguraron haber estado presentes durante la actividad, siendo capaces de desconectar de sus problemas: “Me he sentido relajada, es como si hubiese dejado los problemas en la puerta y se hubieran quedado fuera. Me quiero quedar”. Hubo un feedback especialmente positivo sobre la deriva en sala, en la que se experimentó una sensación de intimidad: “Me ha gustado ver sola los vídeos en la exposición. No tenía a nadie al lado o atrás que me mirase”. Sobre el momento de creación, libertad y creatividad fueron las palabras destacadas.